De esta manera, Benetton recupera su publicidad agresiva que tanto le caracteriza.
La campaña publicitaria consiste en carteles trucados en los que aparecen dos personajes públicos (con intereses contarios) besándose.


Si duda la imagen que ha creado más impacto social ha sido el beso del Papa Benedicto XVI y Ahmed Mohamed el-Tayeb.
El Vatinaco ya está estudiando emprender las medidas necesarias contra esta campaña. A lo que la respuesta por parte de la firma italiana ha sido inmediata, retirarán esta imagen.
Benetton llevaba tres años alejada de los medios de comunicación y su vuelta no ha pasado desapercibida.
Hay que destacar el gran tratamiento fotográfico y lo bien conseguida que está las situaciones del beso en cada fotografía. Algo a lo que nos suele tener acostumbrados esta empresa de moda.
La polémica está servida y el Vaticano ha entrado en el juego.